miércoles, 11 de junio de 2014

Inteligencia canina


Si alguna vez sorprendió a un perro que robaba comida, conocerá el sentimiento: la sensación de que el pichicho sabe que hizo algo malo y se siente... culpable. Tal vez eso sea un poco exagerado, pero intente decirle a un dueño que su mascota no puede experimentar dolor, entusiasmo, amor u otros estados mentales que, usualmente, reservamos a los humanos. No llegará muy lejos. 

El mes último, más de 200 especialistas reunidos en el Primer Foro de Ciencia Canina, en Hungría, discutieron, entre otras cosas, qué ocurre en la mente de un perro.

 Los perros domésticos evolucionaron de los lobos hace alrededor de 10.000 años. Como sus cerebros se encogieron cerca del 10%, los especialistas en comportamiento animal creían que los perros eran lobos tontos. Sin embargo, cada vez resulta más claro que los miles de años que transcurrieron junto al ser humano han tenido un efecto llamativo en las capacidades cognitivas de los perros. 

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